Comer en la Dehesa del Saler: Restaurante casa Ángel

Muy cerca de La Albufera se encuentra la Dehesa del Saler, un enclave medioambiental de primer orden, patrimonio de la cuenca mediterránea. Tiene unos 10 kilómetros de longitud, un kilómetro de anchura y ocupa una extensión de 850 hectáreas.


Para quienes todavía no tienen el placer de conocerlo, explicarles que la Dehesa del Saler es un bosque de gran tamaño, en el que se encuentra una amplia representación de variedades autóctonas de la flora (especialmente, pinos) y la fauna de la zona (sobre todo aves que pasan aquí el invierno gracias al clima templado de la zona pero también otras que llegan desde el norte de África con la primavera para anidar en los cañares). A todos ellos se les puede observar en algunos de los puntos de observación que se han instalado en la dehesa. Los más interesantes son los ubicados en el Estanque del Pujol, el marjal del Saler, o la misma Albufera.

Así pues, aunque muchas personas piensan en la Dehesa del Saler como un espacio único y uniforme, se trata de un conjunto de diferentes ecosistemas que forman un equilibrio entre ellos.

Su encanto reside, sobre todo, en que se trata de un bosque que en buena parte crece entre las dunas de la playa. Para disfrutarlo, nada mejor que dar un paseo a pie practicando el senderismo. En este sentido, los responsables de este espacio natural han diseñado un total de seis rutas de dificultad variable con la que podemos observar todas las curiosidades de la zona. Para ello, además, se han instalado una serie de paneles informativos donde se da cuenta de información relevante sobre la especificidad de la zona. Estas rutas oscilan entre los 500 metros y los 4 kilómetros y, por lo general  recorren la dehesa de norte a sur.

Otra actividad que podemos hacer en la zona es visitar la playa. De hecho, entre muchos valencianos es más popular su playa que el bosque que la acompaña y cobija.

Así pues, la Dehesa del Saler es un espacio en el que podemos disfrutar tanto solos como en familia, siendo lo más habitual el público de esta segunda variante.

Para acceder a este particular bosque, lo mejor es coger un autobús, línea 25, que llega desde Valencia, aunque también podemos acceder al mismo en nuestro vehículo, pues una parte de la autopista del Saler discurre por este enclave.

 

Reponer fuerzas en la Dehesa del Saler: Restaurante Casa Ángel

Para terminar nuestra visita a la zona, nada mejor que una comida reconfortante. Para ello, nada mejor que acercarnos al Restaurante Casa Ángel, donde podremos disfrutar de los productos típicos de la cocina tradicional valenciana.
Platos como la paella del palmar, el arròs del senyoret, el arròs negre y, por supuesto, el arroz a banda del Palmar, estas son las principales creaciones de Restaurante Casa Ángel. Todos los platos señalados y otros muchos que componen la carta han sido elaborados con arroz cultivado en la zona, siguiendo la tradición arrocera valenciana y utilizando la variedad “albufera”. Un arroz con denominación de origen de gran calidad.

También se puede disfrutar de composiciones culinarias como el All i pebre, o los platos elaborados con los pescados y los mariscos de la zona que tienen un sabor inconfundible. Y todo ello a un precio inmejorable, lo que le convierte en un placer al alcance de todos los bolsillos.


Restaurante Casa Ángel
es un restaurante ubicado en una antigua masía, enclavada entre arrozales en plena albufera de Valencia,  lo que nos permite comer mientras disfrutamos del paisaje. Una experiencia para los sentidos que no siempre se puede realizar. Dada la gran cantidad de atractivos que presenta, conviene hacer reserva antes de acudir.

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